Hidratación y ejercicio.

Cuando llegas a cierto punto de tu vida como atleta crees que sabes todo lo que hay que saber sobre tu cuerpo y sobre como lograr tus metas. La dieta está perfectamente calculada, medida y pesada, los horarios están perfectamente delimitados y tu cuerpo funciona como un motor de fórmula 1 a 9,000 RPM. 

Pero, esta analogía con el motor de fórmula 1 tiene muchos niveles, los motores de F1, por ejemplo, no tienen sistema de enfriamiento porque son sistemas muy pesados, y esto les costaría segundos preciosos en las carreras,  entonces necesitan un procedimiento correcto para poder ser encendidos.

El cuerpo de un atleta (o alguien que quiere empezar por primera vez a entrenar) debe preparase de una manera parecida, entonces, puedes tener el mejor método, las mejores porciones de alimentos, las mejores rutinas de entrenamiento la mejor disposición, pero muchas veces se nos puede olvidar lo más básico, como la hidratación. 
El agua puede evitarte lesiones importantes, especialmente articulares, esto no significa que entre más agua tomes mejor vas a rendir, no. Lo que quiero decir es que la cantidad perfecta de hidratación es fundamental para que nuestro cuerpo pueda aguantar ese entrenamiento, pueda asimilar esos nutrientes de la comida perfecta y pueda evitar al máximo las lesiones causadas por deshidratación. 

Yo descubrí eso de mala manera, práctico Crossfit y después de muchos años empecé a tener un dolor súper extraño en la espalda baja, especialmente cuando hacia altas repeticiones de sentadillas con relativamente poco peso, sentía que se me apretaba y se me iba la fuerza y tenía que parar, hice estiramientos, use rodillos, bolas de lacrosse, ligas, hielo, caliente, cremas, gel con desinflamantes, no se me quitaba… Hasta que un amigo fisioterapeuta me pregunto, ¿cuánta agua tomas? Nunca me había dado cuenta de que no tomaba suficiente agua, tomaba 1.5 litros de agua al fía y peso 100 kilos en un día bueno, subí mi “dosis” de agua a 3.5 litros y seguí haciendo todo lo demás igual, una semana después mi dolor desapareció, jamás lo hubiera creído, la falta de agua me estaba haciendo un serio daño muscular. Desde entonces mi agua favorita es Zoe Sport, tiene un sabor que en lo personal encuentro adictivo, es refrescante y ligera.

¿Y tú, tomas suficiente agua? 

Ricardo A.