Las tablas de nutrición.

La mejor manera de asegurar que estás comiendo comida real, es que no venga en paquete ni contenga una etiqueta nutricional, la comida real no necesita una lista de ingredientes, por eso, te enseñamos a descubrir algunas tácticas que utiliza la industria para “tapar” los ingredientes que contienen ciertos alimentos.

¿Qué es lo que nos dicen las etiquetas?

Dependiendo el país de es la información que nos muestran las etiquetas, sin embargo en su mayoría incluyen los siguientes datos:

  • Tamaño de porción: Este dato lo define el fabricante, dando una “recomendación” de lo que debería ser una ración del producto. Aunque esto tiene cierto sentido, es un elemento muy manipulado por parte de los fabricantes para jugar con los consumidores.
  • Valor energético: Este elemento suele ser el primero y a veces, el único que la gente mira; sin dudarlo las calorías si importan, pero el impacto que éstas tienen en tus hormonas importa más. Mira más los nutrientes que las calorías.
  • Grasas: En la etiqueta se muestra el aporte total de grasas, individualizando las grasas saturadas y las grasas trans; es decir, se mete en el mismo saco (como perjudiciales) a las grasas saturadas que tu cuerpo necesita y a las grasas trans, un invento químico terriblemente dañino.
  • Colesterol: Nuestro cuerpo produce colesterol porque lo necesita, no para auto-provocarse un ataque al corazón. Si consumes más en tu alimentación, tu cuerpo generará menos y al revés.
  • Carbohidratos: Este valor es más importante que las calorías y que las grasas saturadas, ya que los carbohidratos tienen el mayor impacto en la insulina y por tanto, en la acumulación de grasa. Sin embargo, lo más importante, es la procedencia. Es muy diferente el carbohidrato del azúcar añadido en un producto procesado, que el carbohidrato de una zanahoria.
  • Azúcares: En realidad es parte de los carbohidratos, se considera el segundo elemento más importante que debes revisar.
  • Fibra: También incluida dentro de los carbohidratos. En principio cuanta más fibra tenga el producto, menor es su índice glucémico y menor su impacto en la insulina, pero no es lo mismo la fibra presente de manera natural que la añadida para poder promocionar los productos como “altos en fibra”, si lees palabras como polidextrosa, inulina u oligofructosa en los ingredientes, es fibra añadida.
  • Sodio: Si bien no debes preocuparte mucho por el sodio natural de los alimentos, sí por el uso excesivo de sal por los fabricantes para hacer más estimulantes los productos al paladar. El problema, al igual que con el azúcar, es que a partir de la etiqueta no sabemos cuánto sodio es natural y cuánto añadido.
  • Ingredientes: Aunque suelen aparecer al final de la etiqueta y casi nadie los mira, es lo MÁS IMPORTANTE, seguido de la cantidad de azúcar que contengan los productos.

Ahora que sabes los elementos que contienen las etiquetas, descubre cómo los fabricantes los manipulan a su favor:

  • Cambio de palabras

Afortunadamente, muchas personas día con día se dan cuenta que el azúcar no es simplemente una sustancia “traviesa” que provoca caries y engorda; sus efectos en la salud van mucho más lejos, y la adicción que genera es comparable con la de mucha drogas. La industria sabe que cuanta más azúcar utiliza, más aumenta las ventas, cambian los nombres para hacerla menos visible ante los ojos del consumidor incauto, se conoce como fructosa, dextrosa, glucosa, lactosa, galactosa (casi cualquier cosa que termine en –osa es azúcar), maltodextrina, melaza, jarabe de maíz, jarabe de maíz de alta fructosa, azúcar pulverizada, maíz dulce, azúcar invertida, jarabe de arce, almíbar, jugo de caña; cualquiera de estos nombres es equivalente a azúcar o peor.

  • Separación de ingredientes

Ya que los fabricantes deben listar los ingredientes por orden de importancia y no está bien visto que el azúcar figure en los puestos de cabeza, la técnica más usada es incluir distintos tipos de azúcar, reduciendo la cantidad de cada uno, sin embargo, la cantidad de azúcar que comes es la misma. Por ejemplo, para evitar que el azúcar aparezca como primer ingrediente en un chocolate, el fabricante puede dividir los 15 gramos de azúcar que aporta en 5 gramos de azúcar “normal”, 5 gr. de jarabe de maíz y 5 gr. de glucosa. Siguen los 15 gr. de azúcar pero más escondidos.

  • Juego con las porciones

Una estrategia para hacer que comamos más, es hacer las porciones mayores. El fabricante es libre de hacer el paquete del tamaño que quiera y decidir cuál es la porción; también puede incluir cantidades por 100 gramos, pero eso sólo suelen hacerlo cuando el tamaño de porción es mayor, para que los números parezcan más pequeños.

Hay refrescos que contienen 500 ml. e indican que el tamaño de cada porción es de 200ml.; así que para saber la cantidad que realmente estás tomando, por ejemplo, de azúcar, debes multiplicar los números de porción por 2.5 o por 5 en el caso de mirar la columna de 100 ml. Aunque no te gusten las matemáticas, ni hacer cuentas, esto es algo que deberías tomar en cuenta.

Otra ventaja de manipular libremente las porciones es que se permite anunciar “sin grasas trans” o “grasas trans 0” los alimentos que tienen menos de 0-5 gr. por porción (porque se redondean a 0). Por lo tanto, un producto que tenga 0.9 gr. de grasas trans, puede indicar en la etiqueta 0 grasas trans, haciendo que la porción sea la mitad del envase.

Para saber si un producto tiene grasas trans, mira los ingredientes y si incluye aceites vegetales, hidrogenados o parcialmente hidrogenados, tiene grasas trans.

  • Sin azúcar – bajo en azúcar – bajo en carbohidratos

En la mayoría de casos esto se traduce como “Alto en químicos”, como mencionábamos anteriormente, añadir endulzantes a los alimentos, aumenta las ventas. Un buen ejemplo son algunos chocolates sin azúcar, donde el principal ingrediente es maltitol (un tipo de polialcohol). Es decir, estás comiendo maltitol con sabor a chocolate.

  • “Enriquezcamos” los productos

Muchas personas son felices desayunando cereal, al fin que el paquete proclama que está enriquecido con muchas vitaminas y hierro; escondiendo que lo que comes es azúcar. No busques productos enriquecidos artificialmente, consume productos que desde un principio contengan esas vitaminas y hierro.

Productos “light”

Este tema merece un propio apartado, ¿sabías que se puede etiquetar como light si contiene como mínimo un 30% menos de calorías que el equivalente no light?

Pues como lo lees, por definición un alimento light es un alimento alterado para reducir artificialmente las calorías; la mejor forma de hacerlo es quitando ingredientes naturales y sustituyéndolos por químicos. Generalmente el elemento natural que desaparece es la grasa, lo que provoca que los alimentos se queden sin sabor y sin consistencia, dejan de ser la comida que nuestro cuerpo espera y necesita. Para devolverle parte de esa consistencia y sabor se le añade todo tipo de componentes nocivos: goma guar, carragenina, goma xantana; sustitutos de grasa natural por carbohidratos artificiales. Esto desequilibra nuestra hormonas, nos produce más hambre y perjudica directamente a nuestra salud.

Por ejemplo, analiza los ingredientes que tiene el yogurt normal y light:

– Yogurt normal: Leche entera pasteurizada y cultivos lácteos.

– Yogurt desnatado (Vitalinea 0%): leche descremada pasteurizada de vaca, jarabe (maltodextrina, almidón modificado, saborizante idéntico al natural, sucralosa y Acesulfame K, Sorbato de potasio, ácido láctico, ácido cítrico, simeticona, citrato de sodio), crema pasteurizada de vaca, sólidos de leche, almidón modificado y cultivos lácteos.

¿Aún sigues creyendo que la versión light es mejor?  Si comparas la mayonesa light con la normal, sucederá algo similar con los ingredientes. Sin duda alguna, los alimentos light son el sueño de la industria alimenticia.

Conservadores y otro aditivos

La comida se estropea porque es un alimento y el alimento atrae bacterias, que diferencian mejor un producto natural que nosotros, ¿por qué crees que la comida de McDonald’s se mantiene casi intacta después de un año? La respuesta es muy sencilla, porque la industria busca alargar la vida de los productos añadiendo conservantes, evitando el ataque de las bacterias; ahora piensa en tu sistema digestivo, existen billones y billones de bacterias y uno de sus principales papeles es ayudarnos a digerir la comida, no creemos que los conservantes sean muy bien recibidos, si las bacterias de fuera no lo pueden digerir, seguramente las de dentro tampoco.

Maximiza la cantidad de productos frescos en tu alimentación y deja lo más de lado que puedas los que contengan conservantes; ahora añade los químicos que se utilizan para colorear la comida, la comida natural ya tiene el color adecuado; recuerda que es comida, no un objeto de decoración.

Por defecto todos los aditivos son al menos sospechosos, pero hay algunos que son preocupantes:

  • Glutamato Monosódico: Un potenciador del sabor utilizado en muchos productos, con una lista creciente de estudios que parecen demostrar su toxicidad, aunque el debate aún está abierto, mejor evítalo. Puedes encontrarlo con otros nombres como proteína hidrolizada, glutamato monopotásico, ácido glutámico, además se puede ver con números como E620, E621, E622…
  • E133, colorante azul, prohibido en varios países y ligado a daños en el ADN.
  • E124, colorante rojo, prohibido también en muchos países y ligado a varios tipos de cáncer.
  • E102 (tartrazina), colorante amarillo, permitido en muchos países pero muy dañino, ligado a depresión, migraña, tumores en tiroides, etc.
  • Bromato de potasio: Usado en repostería para dar esponjosidad al pan y otros productos, aunque está prohibido en muchos países por su alta toxicidad, todavía está en uso.
  • Nitrito de sodio/Nitrato de sodio: Muy utilizados para la conservación de embutidos, algunos opinan que su consumo prolongado resulta tóxico, aunque otros estudios no encuentran problema alguno es mejor vigilar esto.

Sabiendo todo esto, espero que no vuelvas a comprar un producto envasado sin antes leer la etiqueta, si hay ingredientes que no reconoces, seguro tu cuerpo tampoco lo hará.

Christina Lima

Especialista en Medicina Integral, Alternativa y Rejuvenecimiento Amante de la nutrición Health Coach flacaforever #detoxph@medicalima 30997241 o 52114721

 

Fuente:  Fitness Revolucionario