El intestino y las enfermedades autoinmunes.

 

Mucho hemos escuchado o leído sobre la importancia que existe entre una buena alimentación, el estado óptimo de nuestra digestión y la relación que hay entre ambas.

 

Primero que nada déjame decirte que nuestro sistema inmune está completamente relacionado a una correcta función intestinal, es decir, el 70% de nuestro sistema inmunológico se encuentra en el intestino. Cuando nos alimentamos de forma incorrecta, los alimentos se fermentan en los intestinos y es por ello que no somos capaces de absorber los nutrientes necesarios para poder llevar una vida sana.

 

Mucho de esto depende, tanto de la propia alimentación, como de la genética de cada persona. Nuestros antepasados se alimentaban a base de carnes, vegetales, raíces o tubérculos, nueces, semillas y frutos. Es por ello que se puede decir que el ser humano está diseñado para digerir estos alimentos, aquellos que no han sido procesados ni tratados genéticamente.

 

Con las nuevas tecnologías, el ser humano desarrolló y evolucionó nuevas técnicas alimenticias, que conforme pasa el tiempo, se ha comprobado que si bien hacen más eficiente la producción de alimentos, dañan el sistema general del cuerpo produciendo enfermedades como cáncer, Alzheimer, diabetes, enfermedades autoinmunes, etc.

 

Algunas personas evolucionaron y generaron las enzimas necesarias para digerir granos, leguminosas y lácteos, otros simplemente no producen dichas enzimas. Esta deficiencia es la principal causa de enfermedades digestivas, que en un largo plazo se traducen en otro tipo de enfermedades más complicadas.

 

Para que el organismo no se autodestruya o genere reacciones fuertes ante ciertos alimentos, es importante que exista una absorción correcta de nutrientes, lo cual significa que el intestino sea capaz de digerir correctamente los alimentos y permitir la salida correcta de desechos (entre ellos se encuentran virus y bacterias).

 

Pero ¿cómo saber si tenemos una enfermedad autoinmune?

 

  1. El cuerpo se ataca a si mismo como reacción ante un alimento (por ejemplo el gluten).
  2. Inflamación general del organismo.
  3. Intoxicación del torrente sanguíneo (esta intoxicación se va distribuyendo por todo el cuerpo, por lo cual aparecen enfermedades en otros órganos).

 

Existen más de 80 tipos de éstas enfermedades y muchas de ellas tienen síntomas parecidos: subida de peso, fatiga, dolores de cabeza, cansancio crónico, dolores musculares, etc. Si crees que padeces alguna enfermedad autoinmune o ya tienes un diagnóstico médico, mi recomendación es que lleves una dieta limpia:

 

  • Aléjate de todo lo que no es natural.
  • Come proteínas que no sean de criadero y que no sean tratadas con hormonas.
  • Evita el gluten, azúcar refinada y harinas refinadas.
  • Trata de evitar el huevo.
  • Hidrátate bien con agua buena (en post anteriores he hablado sobre esto).
  • Come a tus horas.
  • Evita la comida industrializada o procesada.
  • Toma probióticos y enzimas digestivas.
  • Aumenta tu ingesta de vegetales verdes y de hojas verdes.

 

Espero que estos consejos te ayuden a llevar una vida más plena y en equilibrio, te recomiendo hacer esto durante un mes y probar la diferencia. Si te sientes mejor, seguro es porque estás eligiendo el mejor camino.

 

Brenda García Romero.