Lo que no debes decirle a un corredor.

Hoy leía con gran emoción los logros de un compañero de trabajo en La India y pensando en qué ponerle como felicitación en su Facebook, recordé cuáles son las frases que más risa me dan y aquí va un listado. Si creen que me faltó una, please, agréguenla. No es personal, aclaro.

1. Si no vas a ganar la carrera, ¿para qué corres? La que más carcajadas me saca. Ir a las carreras no significa que vayamos a las Olimpiadas (hay una gran diferencia y cualquiera iría). Es un reto con uno mismo. Eso solo lo entenderán cuando lo vivan o cuando de plano, se pongan en los zapatos de un corredor.

2. ¿No te cansas de correr? ¡Obvio no! Una pregunta muy necia. Si lo hacemos es porque nos gusta ¿o no?

3. Échale ganas. Eso hacemos todos los días. Créanme que por mucha flojera que tiremos, el solo hecho de ponernos los tenis y salir a correr ya significa que le echamos ganas.

4. Ya falta poco. ¡Uf! Terrible cuando vas en el km 38 de un maratón. Es perturbadora esa frase. Sabemos que la intención es buena, pero no crean que no sabemos cuántos kms llevamos ni cuantos kms nos faltan.

5. Ay ya bájale, tómate una cerveza o un vinito. Si no lo hacemos es porque sabemos lo que sucede si nos emborrachamos cerca de una competencia. La inversión en tiempo, esfuerzo y hasta dinero es muy alta como para tirarla por la ventana.

6. Yo no corro porque dicen que las rodillas se lastiman, allá tú. Si, allá yo. Nadie dijo que no sea un deporte de alto impacto pero si somos corredores responsables, sabremos cómo cuidarlas.

7. Correr es de cobardes. La peor. He conocido gente que lo decía y terminaron un maratón. No hay cosa más anti-cobarde que amarrarse los pantalones y acabar con éxito una carrera o un maratón.

8. Correr está de moda. Puede ser, pero es una moda sana. Prefiero ser “borreguito” de esta moda ¿o no?

9. O la carrera o yo. El día que lo digan, es porque ya tienen bien digerida la respuesta. Correr no tiene nada que ver con una relación de pareja, es una cuestión personal. Y si tienen de pareja a un corredor de hueso colorado, ¿cuál creen que es la respuesta? Agarren sus cositas y ¡salgan corriendo!.

10. ¿De qué huyes? De flojera. Eso da igual. Si tenemos demonios en la cabeza o no, es un problema personal. Por lo general, lo dicen quienes no son psicólogos.

11. No es de Dios levantarse a esa hora todos los domingos. Pues si en su mundo no es de Dios, está padre. En el mío sí porque me da la oportunidad de vivir muchas experiencias y crecer como persona.

12. Los corredores no tienen vida social. Pues no sé con qué corredores se junten pero sí la tenemos y nos salen muy bien.

13. ¿Vas a un maratón de 10K? Jajajajaja sin palabras.

14. Me tenías preocupado(a). La respuesta más egoísta de alguien que no valora el esfuerzo del corredor. Ante todo, estoy yo, después tú y cómo te sientas con tu carrera y tus logros.

15. ¿Qué tal que un día te de un infarto como a muchos que corren? Sí, nadie va a negar que sucede. Las causas vienen desde una desinformación personal (problemas genéticos, enfermedades hereditarias, etc) hasta un mal entrenamiento o el consumo de sustancias prohibidas. Si eres un corredor sano, informado y entrenado correctamente, no debería pasarte.

16. ¿Pagas para cansarte? Sí, ¿y?. Hay quienes pagan para emborracharse, otros para hacerse una liposucción. Cada quien decide cómo gastar su dinero.

17. ¿Por qué no bajas de peso si corres tanto? Toing. Cizaña pura. Aunque pueda ser uno de los objetivos hay muchos factores que pueden hacer más lento el proceso. ¿Ustedes ya lo intentaron?

18. Correr es aburrido. ¡Igual lo es para ustedes! A mi, por ejemplo, el futbol me lo parece. Cada quien sus gustos. En el caso de correr a mi no me resulta aburrido por el reto mental que implica.

19. Estás muy gordo para correr. ¿Y por qué no mejor frases positivas, alentadoras? Sobre todo, para un país que necesita bajar sus índices de sobrepeso y obesidad.

20. ¿Cuánto tiempo hiciste? Es la que merece aplausos de pie. Lo mejor es cuando se comportan como tus entrenadores o como tus patrocinadores sin serlo y te exigen resultados. ¿Y si corremos por placer y para nosotros? ¿Y si dejamos de engancharnos?

¿Faltó alguna?