POLEN

El polen es regulador del apetito, sus propiedades de purificación, desintoxicación y antibióticas lo convierten en un alimento muy recomendado en casos de alergias, reumatismo, acné, ansiedad, diabetes, estreñimiento, infecciones gastrointestinales, etc, y es eliminador de la fatiga, de la debilidad tanto muscular como mental; ayuda a regular la presión arterial, el sistema glandular, mejora la resistencia de los vasos sanguíneos y en general es muy benéfico para todo el sistema cardiovascular.

BENEFICIOS:
Tonifica, estimula, reequilibra y desintoxica
En el caso de los niños anémicos, el polen provoca una elevación rápida de la tasa de hemoglobina en la sangre.
Equilibra el PH de la sangre y el funcionamiento del sistema nervioso, decuplica los fenómenos hematoglobulares y produce sangre.
Ideal para combatir resfriados, gripe y anginas.
Presenta un efecto reconstituyente y remineralizante para los niños así como para las mujeres embarazas o lactantes, tanto para las propias madres como para el feto o futuros bebés.
Combate estrés, nerviosismo, irritación, depresiones habitales y post-parto
Ayuda a mejorar algunos problemas del aparato genital masculino, como falta de apetito sexual o impotencia y en mujeres ideal para la frigidez.