¿De qué forma afectan tus pensamientos, emociones y estilo de vida tu salud?

En la sociedad actual nos encontramos ante muchos esterotipos físicos que nos imponen para encajar y sentirnos adaptados, en ocasiones esto llega a presionarnos a tal grado que nos sometemos a dietas extremas que no dejan nada bueno para nuestra salud y peor aún, en ocasiones no tenemos buenos resultados.

Desde luego tener una imagen linda es algo importante, a todos nos gusta vernos al espejo y observar en ese reflejo alguien que nos gusta. Pero aquí viene la parte más importante de todas: el reflejo que ves es producto de lo que hay adentro de ti.

Como Health Coach te puedo decir que es de suma importancia el llevar un estilo de vida sano: comer limpio (evitando comida chatarra, alimentos con azúcar, refrescos, fritos, etc) y desde luego practicar alguna actividad física con frecuencia, pero hay otra cosa que debes cuidar también: el balance y el equilibrio personal.

Muchas veces en el afán de encajar perdemos de vista lo verdaderamente importante, que es sentirnos bien con nosotros mismos, y que solamente lo encontramos al nutrirnos adecuadamente, pero sobre todo al nutrir el alma.

Es por ello que debes concientizarte sobre la conexión que existe entre lo que ocurre en tu vida y tu entorno. Muchas personas experimentan frustración al enfrentarse a dietas drásticas sin lograr su objetivo, y esto es debido a que en su parte emocional y espiritual no se encuentran en equilibrio. ¿Alguna vez te ha pasado?

Algunas personas cuando se encuentran en crisis de ansiedad, depresión o angustia, tienden a ganar peso y esto se debe a que se secreta una hormona llamada cortisol, que evita que bajemos de peso. ¿Entonces qué sucede? Mientras no encontremos un balance espiritual y equilibro emocional, las dietas extremas seguirán sin funcionar.

Recuerda que somos energía, y es por ello que para generar energía positiva debes rodearte de cosas positivas para tu vida, y de esta forma buscar el equilibro. El ser humano es un ente integral, que busca alimentar el alma de muchas formas como es el amor, la diversión, las relaciones personales, etc. Si mantenemos nuestro entorno positivo, nos suceden cosas positivas y aún mejor, ¡nos mantenemos saludables!.

Nos alimenta ver a nuestra mejor amiga, nos alimenta pasar un rato con esa persona que amamos, nos alimenta hacer el trabajo que nos apasiona, nos alimenta nuestra mascota, nos alimenta nuestra familia y seres queridos, nos alimenta practicar algún deporte. Alimento para el alma.

La verdadera transformación de tu vida hacia un estilo de vida saludable se dará en medida en que te ames a ti misma, generes un entorno positivo y tengas deseos reales de vivir de forma saludable.

Evalúa qué parte de tu vida desearías que mejorara, analiza bien en qué áreas tu vida podrías mejorar. Aquí te dejo una lista de aspectos que podrías comenzar a checar:

  • ¿Cómo estoy en mis relaciones personales? Mis amigos, mi familia y la gente que me rodea.
  • ¿Práctico algún deporte o alguna actividad física que me guste?
  • ¿Estoy trabajando en lo que quiero ó me gusta mi trabajo?
  • ¿Estoy comiendo cosas que me nutren realmente?
  • ¿Estoy en paz conmigo misma?

Recuerda que el camino de diez mil millas comienza con el primer paso, haz cambios paulatinos hacia un estilo de vida más saludable, que te nutra no sólo físicamente sino también espiritual y mentalmente.