Las Dietas No Funcionan

Hola, el día de hoy quiero hablarte acerca de un tema que me encanta y en el que creo firmemente… Si eres de las personas que se la pasan de dieta en dieta obteniendo muy pocos resultados, obsesionándote con tu cuerpo o sintiéndote culpable de todo lo que comes, entonces este artículo es para ti…

Después de muchos años de experiencia propia y de las muchas anécdotas de clientas y clientes que me vienen a ver, he llegado a una conclusión: LAS DIETAS NO FUNCIONAN. Y he aquí las razones que sustentan esta conclusión:

1) Las dietas ignoran las señales naturales de tu cuerpo: Te desconectan de tu saber interno y de tu capacidad para escuchar lo que quieres, cuánto y cuando comer.

2) Las dietas se basan en perder: Una pérdida de peso permanente debe de estar acompañada de una consciencia totalmente nueva y una nueva relación con la comida, la cual continuará por el resto de tu vida. Hacer dietas no es natural. Lo que se necesita es aprender maneras nuevas de honrar la conexión de la mente con el cuerpo.

3) Las dietas se basan en encontrar nuestra felicidad, seguridad y poder en algo externo: En el momento en que basamos nuestra felicidad y seguridad en algo externo, nos separamos más del poder interno con el que nacemos. Y es justamente ese poder interno el que SIEMPRE nos quiere regresar a nuestras proporciones perfectas en armonía con la vida y con la naturaleza.

4) Las dietas se basan en quitar, prohibir y privar: Cuando te prohíben algo, tu foco de atención aumenta hacia ese “algo” y te empiezas a obsesionar por lo que NO puedes tener. Restringir alimentos y limitarnos de comida no son comportamientos naturales. A medida en que te enfocas en cambiar tu consciencia, vas a poder comer lo que quieras SIN subir de peso, ya que elegirás los alimentos que mejor le caigan a tu cuerpo SIN esfuerzo ni sacrificio.

Cuando esto pasa, automáticamente se te dejan de antojar los alimentos que antes te llamaban la atención y los “atracones” disminuyen y desaparecen. Una manera de empezar este proceso es darte chance de comer alimentos en su estado natural, y verás que después de un tiempo, tus papilas gustativas cambian y los sabores que antes te gustaban te dejan de gustar. Este es un proceso natural y que solo requiere de querer intentarlo y de una buena planeación alimenticia. Sin darte cuenta, esta planeación se convertirá en un hábito que será permanente.

Espero que este artículo te ayude a pensar a fondo las decisiones que estás tomando: Darte la oportunidad de dejar atrás las dietas es el mejor regalo que te puedes dar a ti misma. Empezar a confiar en tu cuerpo te abrirá las puertas a descubrir todo tu potencial y tu poder interno. Tu cuerpo es tu mejor amigo, siempre está de tu lado, y lo único que te pide es que lo dejes ser, que lo ames y lo aprecies día a día.

Bendiciones,

Mónica